El Ejecutivo central planteará fijar en 50 hectómetros cúbicos el volumen máximo de agua a trasvasar durante 2026 desde el embalse del Negratín hacia el de Cuevas del Almanzora, alcanzando así el tope autorizado por la legislación vigente. La decisión se ha conocido mediante una respuesta parlamentaria emitida a principios de septiembre tras las preguntas formuladas por los diputados del Partido Popular Pablo Hispán, María Lourdes Ramírez y Carlos Rojas.
Reactivación del trasvase tras cuatro años de suspensión
El trasvase se reactivó el pasado 7 de febrero al cumplirse las condiciones hidrológicas exigidas por la normativa. Semanas después, a finales del mismo mes, el órgano técnico de gestión aprobó la transferencia inmediata de 45 hectómetros cúbicos, reservando hasta siete hectómetros adicionales destinados exclusivamente al consumo humano.
El suministro por esta infraestructura había permanecido paralizado desde mediados de 2021, cuando las reservas del pantano granadino descendieron por debajo de los 210 hectómetros cúbicos y el almacenamiento global en la cuenca del Guadalquivir cayó por debajo del 30%, los dos supuestos que establece la Ley 55/1999 para suspender los envíos. Cuevas del Almanzora depende en gran medida de esta aportación hídrica para garantizar el abastecimiento urbano y agrícola.
Evolución de los caudales en los últimos cinco años
El volumen derivado ha experimentado notables fluctuaciones. Durante 2021 se enviaron algo más de 25 millones de metros cúbicos, cifra que descendió drásticamente en 2022 (cinco millones) y 2023 (5,6 millones). La recuperación comenzó en 2024 con 18,2 millones y se consolidó en 2025 al alcanzar los 24,4 millones de metros cúbicos. El Gobierno precisó que los aportes contabilizados desde la suspensión de 2021 se realizaron mediante cesiones de derechos y permutas tramitadas por Aguas del Almanzora.
Infraestructura operativa sin necesidad de reformas
El trazado, diseñado a finales del siglo pasado bajo el mandato de la antigua Acusur e integrado posteriormente en Acuamed, fue culminado a comienzos de 2004. El sistema cuenta con una tubería de 120 kilómetros, siete balsas con capacidad de 1,35 hectómetros cúbicos, dos instalaciones hidroeléctricas de menor escala y dispositivos de control técnico. La gestión operativa recae desde su inauguración en la Junta Central de Usuarios del Valle del Almanzora a través de Aguas del Almanzora.
Desde el Gabinete central han descartado ejecutar nuevas obras en la conducción al considerar que opera con total normalidad y no requiere reformas ni ampliaciones. Asimismo, confirmaron que el acuerdo en vigor entre Acuamed y la gestora local no mantiene expedientes abiertos ni actuaciones pendientes.

