La titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera ha ordenado la comparecencia física de Bárbara Y.B.O., la mujer investigada por la muerte violenta de su hijo de cuatro años Lucas, ocurrida en diciembre pasado en Garrucha. La exploración forense tendrá lugar el próximo 11 de septiembre en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huércal-Overa.
Descartada la vía telemática por deficiencias técnicas
Según la providencia consultada por Europa Press, la instructora rechaza expresamente que la diligencia se practique mediante videoconferencia. La magistrada fundamenta su decisión en las «deficiencias» y «problemas» que se vienen presentando en las sesiones de videoconferencia «en general y en concreto en el IML». Además, justifica la presencia física de la investigada al tratarse de una «causa con preso».
Situación procesal de los investigados
Juan David R.C., pareja sentimental de la mujer e igualmente investigado por los hechos, permanece en prisión provisional en la cárcel de Albolote (Granada). Por su parte, Bárbara Y.B.O. fue puesta en libertad con medidas a mediados de abril para el alumbramiento y cuidado de su último bebé, dado que se encontraba embarazada cuando fue detenida.
Reconstrucción del flujo de comunicaciones
Paralelamente, la juez ha librado oficio a los Servicios Sociales Comunitarios Levante a Sur para que confirmen el número de uno de sus terminales y remitan al tribunal las conversaciones mantenidas el 3 de diciembre de 2025 con los teléfonos de los sospechosos, así como la identidad de quién intervino en esas llamadas. Esta diligencia busca reconstruir las interacciones que los investigados mantuvieron el día del crimen, después de que Correos certificara la imposibilidad de entregar un oficio similar a los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía.
Contexto de la investigación
El pequeño Lucas falleció el pasado 3 de diciembre tras sufrir un traumatismo abdominal «violento» en el contexto de un «politraumatismo», que le provocó un desgarro hepático y un shock hemorrágico, según la ampliación de la autopsia, cuando se encontraba en su vivienda. La investigación trata de esclarecer el papel de la madre del menor y su pareja sentimental, quienes trasladaron el cuerpo ese mismo día a un antiguo búnker situado junto a la playa de Garrucha, donde fue localizado por las autoridades. La investigación apunta también a episodios de presuntos malos tratos anteriores.

