Andalucía ha devuelto al mar durante el año pasado 35 tortugas bobas después de que los ejemplares completaran los cuidados necesarios para su recuperación. Las liberaciones se desarrollaron en seis jornadas celebradas en distintos puntos del litoral andaluz y cerraron procesos muy diferentes, desde la atención a animales encontrados con lesiones hasta la crianza controlada de tortugas nacidas en nidos localizados en playas almerienses.
Dos nidos en Mojácar y Roquetas de Mar
Las dos sueltas más numerosas tuvieron lugar en la provincia de Almería. De los 35 ejemplares liberados, 29 procedían de dos nidos registrados en Mojácar y Roquetas de Mar durante la temporada reproductora de 2025. El grupo más numeroso estaba formado por 27 tortugas procedentes de un nido localizado en junio de 2025 en la playa de la Piedra Villazar, en Mojácar. Los servicios municipales alertaron al 112 tras observar la presencia de una tortuga marina que parecía estar intentando excavar en la arena para realizar la puesta.
El nido contenía 99 huevos. De ellos, 79 fueron depositados en la playa de Río Abajo y otros 20 se trasladaron a las instalaciones de Oasys MiniHollywood de Tabernas para su incubación controlada. Entre el 11 y el 16 de agosto de 2025 emergieron 37 crías de los huevos mantenidos en la playa y 13 de los llevados a la incubadora. La posterior revisión del nido permitió recuperar otros seis neonatos, hasta alcanzar 56 tortugas nacidas.
Liberación en Roquetas y otras playas andaluzas
La última liberación tuvo lugar el pasado 24 de julio en la playa Serena de Roquetas de Mar. Los dos ejemplares procedían de un nido registrado el 30 de julio de 2025. Los equipos rescataron 38 huevos y los trasladaron a las instalaciones de Bioparc, en Fuengirola, para su incubación controlada. Dos resultaron viables y eclosionaron el 22 de septiembre, después de 53 días de incubación. Cuando fueron soltadas, pesaban cerca de dos kilos, medían unos 20 centímetros y habían alcanzado el desarrollo adecuado.
Otras liberaciones se desarrollaron en diferentes puntos del litoral andaluz. El 24 de marzo regresaron al mar Boychi y Charlie, dos tortugas bobas de siete y dos kilos, respectivamente, desde la playa de La Herradura en Almuñécar (Granada). El 5 de junio fueron liberadas Manuelita y Barbara en la playa de Getares, en Algeciras. Manuelita había sido encontrada por un particular con una movilidad muy reducida y una abundante cantidad de algas adheridas al caparazón, la cabeza y las aletas.
Colaboración con el sector pesquero
La colaboración con el sector pesquero ha facilitado la atención de otros dos ejemplares a través del proyecto SOS Caretta de la Asociación Hombre y Territorio. Esta coordinación con las cofradías de pescadores permite trasladar hasta el centro de recuperación a las tortugas que quedan atrapadas accidentalmente en las redes. El primero fue El Guapo, un macho adulto de 43 kilos que llegó al Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (Cegma) con la colaboración de la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda. El segundo fue Antonio, una tortuga juvenil de cuatro kilos encontrada por la embarcación Niño Juan Manuel.
Los ejemplares han sido atendidos en el Cegma de Algeciras, gestionado por la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (Amaya), dependiente de la Consejería de Medio Ambiente. En sus instalaciones se realizan la evaluación veterinaria, el tratamiento y el seguimiento de los animales hasta comprobar que reúnen las condiciones adecuadas para volver al mar. Antes de recibir el alta, los equipos comprueban su estado sanitario, condición física, comportamiento, capacidad para nadar y evolución del peso.

