La asociación ecologista Salvemos Mojácar y el Levante Almeriense ha cargado duramente contra el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), al que acusa de mentir y ocultar datos clave sobre la presencia de radiactividad en los terrenos donde se proyecta la construcción de 1600 viviendas en la playa de Palomares. Según el colectivo, el organismo estatal estaría supeditado a «intereses urbanísticos corruptos» en la zona.
Informe del CSN pone en duda las alegaciones ecologistas
El conflicto surge tras la respuesta del CSN a una consulta de la Delegación Territorial de Medio Ambiente en el marco del periodo de alegaciones del mencionado proyecto residencial. En dicho informe, remitido para evaluar las objeciones presentadas por la asociación —quienes afirman haber sido los únicos en alegar por motivos de contaminación radiactiva—, el CSN concluye que los niveles de radiación fuera de las zonas con restricciones de uso son similares al fondo natural de la zona y comparables a los de otras partes del territorio nacional.
La asociación denuncia falta de mediciones adecuadas
Desde Salvemos Mojácar tachan de falsas las afirmaciones del CSN y sostienen que esos terrenos ni han sido medidos adecuadamente ni constan en ningún plan oficial de monitorización. Por el contrario, la organización señala que mediciones recientes e independientes en la rambla de Jatico habrían detectado una posible alta contaminación en el entorno.
A juicio de la asociación, el papel de las escorrentías de agua tras las inundaciones registradas en los últimos 60 años, como la riada de 1973, habría actuado junto al viento como vía de dispersión de partículas radiactivas hacia la costa y la comarca, quedando estas sepultadas en los suelos que ahora se pretenden urbanizar.
Según indica la asociación:

