La Casa del Pueblo de Almería reabre como espacio sindical y cultural con el nombre de Francisco Godoy

Provincia de AlmeríaLa Casa del Pueblo de Almería reabre como espacio sindical y cultural con el nombre de Francisco Godoy

La Casa del Pueblo de la calle Restoy, en Almería capital, ha vuelto a abrir sus puertas tras una rehabilitación integral que pretende recuperar su papel histórico como espacio del movimiento obrero y convertirla en sede abierta a la ciudadanía. El edificio adopta oficialmente el nombre de Francisco Godoy Calvo, fundador de UGT y del socialismo organizado en la provincia.

En el acto de reinauguración participaron el secretario general de UGT, Pepe Álvarez; el secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín; y la secretaria general de UGT Almería, Carmen Vidal, junto a familiares de Francisco Godoy y representantes sindicales e institucionales.

Un edificio con más de un siglo de historia obrera

El inmueble de la calle Restoy forma parte de la historia del movimiento obrero almeriense desde principios del siglo XX. En este solar, las sociedades obreras colocaron la primera piedra de lo que sería una de las Casas del Pueblo de referencia en la capital. Aquella jornada, acompañada por la Banda Municipal y culminada con el canto de La Marsellesa con letra adaptada por los trabajadores, simbolizó la voluntad de construir un espacio propio para organizarse, formarse y ayudarse mutuamente.

Desde esta sede se impulsaron algunas de las primeras grandes reivindicaciones laborales de la ciudad. En 1901, la Sociedad de Albañiles ‘El Primero de Mayo’, vinculada a UGT, lideró una campaña para reducir la jornada laboral que logró fijar las nueve horas de trabajo. Carmen Vidal utilizó este ejemplo para subrayar que «todos los derechos fueron fruto de organización, de negociación y de lucha colectiva».

Durante décadas, el edificio acogió reuniones de gremios, cajas de resistencia para trabajadores sin ingresos durante las huelgas y actividades culturales. Incluso funcionó como pequeño teatro para los vecinos de los barrios del Quemadero y Plaza de Toros. Durante la Guerra Civil mantuvo su actividad como espacio de reunión de organizaciones obreras y antifascistas.

Recuperación impulsada por jubilados de UGT

La rehabilitación del inmueble no estuvo garantizada. La sede llegó a estar vinculada a un proyecto de venta, pero la iniciativa de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT Almería permitió plantear una alternativa para mantenerla en manos de la organización. Carmen Vidal reconoció expresamente el trabajo de los compañeros que durante meses acondicionaron el edificio para hacer posible su reapertura.

La secretaria general de UGT Almería dedicó parte de su intervención a la familia de Francisco Godoy, recordando el empeño de sus descendientes por preservar su memoria. Anunció que aún queda pendiente conseguir un reconocimiento en el cementerio de Almería, además del busto que, a su juicio, merece el histórico dirigente.

Un espacio abierto al barrio y a la ciudadanía

Pepe Álvarez recordó que las Casas del Pueblo fueron históricamente mucho más que oficinas sindicales: ofrecían atención médica gratuita, formación, bibliotecas y lugares de encuentro para trabajadores que carecían de servicios básicos. «Las casas del pueblo eran los centros de salud de los trabajadores», explicó el secretario general de UGT.

La intención del sindicato es convertir el edificio en una sede abierta al barrio donde trabajadores, jubilados y jóvenes puedan encontrar información, orientación y un lugar para el debate, la formación y la actividad cultural. «Que lo abramos al entorno, al barrio y que la gente pueda utilizarlo desde todos los puntos de vista», defendió Álvarez.

Oskar Martín definió la Casa del Pueblo como una «columna vertebral de la democracia, del socialismo y del ugetismo» y señaló que recuperar el inmueble significa volver a disponer de un espacio de «unidad, solidaridad, compromiso y lucha sindical». El responsable andaluz aprovechó su intervención para alertar sobre la siniestralidad laboral: doce trabajadores han fallecido en Almería en accidentes laborales en lo que va de año, cifra que alcanza los 79 en Andalucía.

Reivindicaciones laborales y críticas a la gestión autonómica

Durante su visita a la provincia, Pepe Álvarez reclamó que las empresas, especialmente en hostelería y agricultura, respeten los horarios establecidos en los convenios colectivos y eviten normalizar las jornadas extraordinarias. «Las empresas tienen la tentación de pensar que como para ellos es extraordinario, para los trabajadores también lo es», señaló, poniendo como ejemplo el trabajo de los bomberos forestales durante los incendios.

En concreto, Álvarez reclamó el cierre del convenio colectivo del manipulado de Almería y pidió a los empresarios que respeten la jornada establecida. «Las mujeres que trabajan en el manipulado tienen que por lo menos cumplir el horario de la jornada del convenio colectivo», defendió, rechazando el uso de bolsas de horas que hacen «imposible que se pueda vivir y trabajar dignamente».

Oskar Martín criticó la gestión de la Junta de Andalucía en materia de emergencias, vinculando el cambio climático a la transformación del empleo y reclamando mayor planificación ante incendios, olas de calor y otros episodios extremos cada vez más frecuentes.

Carmen Vidal resumió el espíritu de la nueva etapa: «Una casa de libertad, de igualdad, de solidaridad, de dignidad». Una casa con memoria, pero también con futuro, que el sindicato quiere volver a abrir al barrio y a la clase trabajadora almeriense.


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